El 38 por ciento de las familias mexiquenses, que perciben en promedio 7 mil 500 pesos mensuales, serán las más afectadas con el aumento del 1 por ciento al IVA y del 4 por ciento a las comunicaciones, ya que en promedio gastarán 5 por ciento de su presupuesto en cubrir estos impuestos.
De acuerdo con el maestro en Planeación Económica de la Universidad Autónoma del Estado de México, Daniel Hernández Medina, el plan “B” del gobierno federal, lejos de mejorar la situación económica de los mexicanos, propiciará para el 2010 un crisis mayor.
Lamentablemente –expresó- son los trabajadores de la llamada clase media quienes resentirán el aumento de los impuestos, aquellos que perciben de 2 a 5 salarios. Considerando que al mes paguen una cuenta de teléfono de 300 pesos, donde hoy se les quitan 34 pesos de IVA, ahora tendrán que pagar 49 pesos, pero sumado a la cuenta de Internet, cable y otros servicios serían casi el cinco por ciento de sus percepciones.
“De sus ingresos en total una familia pagará tan sólo de impuesto el 19 por ciento, que es muy superior a lo que se venía manejando, lamentablemente vemos que estas medidas son de tipo emergente y no verdaderas políticas económicas que ayuden a los más desprotegidos”.
Y es que dijo el discurso y las acciones del gobierno federal son incongruentes, por un lado se justifica el aumento del 1 por ciento al IVA bajo el argumento de que se canalizará para los pobres o programas sociales. Y por el otro revela que se utilizarán 25 mil millones de pesos para liquidar a los trabajadores de Luz y Fuerza, propiciando desempleados y más pobres.
Pero además con el aumento de impuestos el sistema económico global que no permite que las clases medias progresen precisamente porque está hecho para eso, impide que cualquier tipo de estrategia resulte para mejorar la calidad de vida de los habitantes.
Por ello advirtió que para el próximo año se visualiza aumento en el desempleo, de la propia inflación que puede llegar a dos dígitos, a pesar de que ahorita se mantiene controlada y el gobierno además se verá obligado a sacar más dólares al mercado para evitar que el precio de esta divisa se eleve.
Otro aspecto que resaltará a raíz del aumento de los impuestos será la llamada crisis social. Las medidas emergentes una vez más podrán al descubierto que no funcionan que tratar de aumentar el presupuesto de programas como Oportunidades no es la solución.
Tampoco se presenta una verdadera política para combatir a la pobreza, pues finalmente el gobierno espera recaudar 30 mil millones de pesos con el aumento del 1 por ciento, pero lo cierto es que en México no todos pagan impuestos por lo que esta meta tal vez no sea realizable.
Además tampoco se dijo cuanto se va invertir en infraestructura, en generación de empleos ni realmente los programas que ayudarán a las clases más desprotegidas; simplemente se trató de un golpe para los bolsillos de los mexicanos.

